Nuestra misión consiste en dar una atención de calidad en la prevención, diagnóstico y tratamiento de todos los problemas cardiovasculares desde la edad pediátrica al adulto. Un equipo multidisciplinar e integrado de especialistas y la más moderna dotación estructural y tecnológica lo garantizan. Dr. José Angel Cabrera, Jefe de Servicio.

Ablación percutanea con catéter de arritmias cardiacas

 

Es un tipo de tratamiento aplicable a pacientes que tiene determinadas alteraciones del ritmo del corazón (arritmias), diagnosticadas mediante un estudio electrofisiológico cardiaco. Permite lesionar los focos productores de arritmias con una corriente de energía de bajo voltaje (radiofrecuencia), con objeto de eliminar dichas arritmias. Se trata de un procedimiento terapéutico invasivo que se realiza en el laboratorio de electrofisiología y en el que se inserta un catéter vía percutánea venosa o arterial periférica. Precisa determinar previamente mediante el estudio electrofisiológico el mecanismo y el sustrato de la arritmia. Posteriormente se avanza un catéter hasta el lugar anatómico que determina la arritmia.

En general se utiliza la ablación con radiofrecuencia, aunque pueden utilizarse otras técnicas como la crioablación (sustancia ultra fría que se aplica en el lugar para congelar el tejido y destruirlo). En la figura se ilustra un procedimiento de ablación percutánea con catéter en un paciente con taquicardias por reentrada intranodal, un tipo de taquicardia supraventricular. Se ha utilizado inyecciones de contraste en la zona donde se va  a realizar la ablación (angiografía de aurícula derecha)  y un sistema de reconstrucción tridimensional computerizado para definir la morfología de las paredes del corazón; de esta forma los riesgos del procedimiento son menores. En la Unidad de Arritmias del Hospital Quirón disponemos de este sistema de navegación no fluoroscópica (Sistema Navex®) que facilitan el diagnóstico y el tratamiento de las arritmias, fundamentalmente las mas complejas como la fibrilación auricular y las taquicardias ventriculares permitiendo una mayor tasa de éxito con una menor exposición a la radiación.

Hoy en día la gran mayoría de las arritmias supraventriculares pueden tratarse con éxito mediante ablación con radiofrecuencia. En este sentido, la decisión de realizar el procedimiento debe de ser aconsejada por su cardiólogo y consensuada con el paciente dependiendo de los síntomas y respuesta a los fármacos antiarrítmicos.

Dado el porcentaje de éxito próximo al 100% y la escasa tasa de complicaciones de la ablación con radiofrecuencia (< 0.5%) aconsejamos la realización de un procedimiento de ablación en pacientes con: a) taquicardia por reentrada intranodal; b) taquicardias que incorporan una vía accesoria oculta; c) síndrome de Wolf-Parkinson-White; d) aleteo auricular o flutter auricular común y d) gran parte de las taquicardias auriculares.

Los pacientes con fibrilación auricular paroxística recurrente y ausencia de cardiopatía estructural (corazón normal) pueden igualmente tratarse con éxito mediante ablación con radiofrecuencia, evitando la recurrencia de la arritmia en un 70-80% de los casos. La presencia o no de alteraciones en su corazón, como las dimensiones de la aurícula izquierda y el tiempo de inicio de su fibrilación, son  los factores más importantes para indicarle la ablación de su fibrilación auricular. Un porcentaje cada vez mayor de pacientes con fibrilación auricular crónica pueden también beneficiarse del procedimiento de ablación. Es aconsejable, por lo tanto, que ante un paciente con fibrilación auricular crónica, consideremos esta opción terapéutica.

En pacientes con arritmias ventriculares o sospecha de las mismas indicamos un estudio electrofisiológico con el objetivo de inducir una taquicardia ventricular que pueda ser tratada mediante ablación con radiofrecuencia o la necesidad de implante de un desfibrilador.

En edades pediátricas la realización de una ablación con radiofrecuencia de arritmias cardiacas está determinada por la sintomatología del paciente y por su respuesta a los fármacos antiarrítmicos. En general se espera a que el niño crezca, dado que, por un lado, las vías accesorias pueden dejar de ser funcionantes con la edad y, por otro, que las lesiones de RF en corazones inmaduros pueden incrementar su tamaño con el crecimiento del corazón y producir otro tipo de taquiarritmias auriculares.

Cómo se realiza y cómo prepararse

El tipo de anestesia requerida será la indicada por su cardiólogo y el anestesista. Aunque su historia personal estará perfectamente recogida, es necesario que advierta de posibles alergias medicamentosas, alteraciones de la coagulación, enfermedades cardiopulmonares, medicaciones actuales o cualquier otra circunstancia.

Se le aplica anestesia local en la zona de la piel donde se efectuará la punción (ingle, brazo o cuello), para que la exploración no resulte dolorosa. A través de las venas o arterias de dichas zonas se introducen varios catéteres (cables muy finos, largos y flexibles), dirigiéndolas hasta el corazón mediante control por radioscopia. Los catéteres sirven para registrar permanentemente la actividad eléctrica del corazón desde su interior, pero también sirve como marcapasos cuando se conectan a un aparato estimulador externo. Durante el estudio electrofisiológico se estudiará el mecanismo se su taquicardia. Posteriormente  lo que se intenta es producir una lesión similar a una quemadura (ablación) en los puntos causantes de las arritmias. La duración del procedimiento es variable, debiendo permanecer el paciente en cama varias horas después. Se consigue la supresión total de la arritmia o la mejora de los síntomas en el 90-95% de los casos. 

RIESGOS DE LA ABLACION ENDOCARDICA POR CATETER
La mayoría de las veces sólo presentarán una leve molestia en la zona de punción, o la aparición de un hematoma que se reabsorberá casi siempre espontáneamente

A pesar de la adecuada elección de la técnica y de su correcta realización, pueden presentarse efectos indeseables en un muy pequeño porcentaje de procedimientos, ya que se trata de una intervención en el corazón. Es habitual que note palpitaciones durante el procedimiento, ya que son provocados por los catéteres o por efecto de la medicación administrada, y no es infrecuente que note algún tipo de molestia en el pecho. Su médico le indicará los riesgos específicos en cada procedimiento dependiendo de su arritmia cardiaca. De cualquier forma, si ocurriera una complicación, debe saber que el Hospital Quirón dispone de todos los medios técnicos y humanos con larga experiencia para intentar solucionarla.