Nuestra misión consiste en dar una atención de calidad en la prevención, diagnóstico y tratamiento de todos los problemas cardiovasculares desde la edad pediátrica al adulto. Un equipo multidisciplinar e integrado de especialistas y la más moderna dotación estructural y tecnológica lo garantizan. Dr. José Angel Cabrera, Jefe de Servicio.

Ecocardiograma transtorácico Doppler Color

Se trata de una prueba diagnóstica en la que se utilizan los ultrasonidos para obtener una imagen del corazón. Se analizan los ecos reflejados y con las imágenes obtenidas se pueden comprobar la forma, el tamaño y el funcionamiento del corazón y el movimiento de sus paredes y sus válvulas. El ecocardiograma, además, es adecuado para valorar las consecuencias del infarto.

Un ecocardiograma habitualmente se indica para evaluar los cuatro compartimientos del corazón. Puede determinar la fuerza y contractilidad del corazón, la condición de las válvulas del corazón, el revestimiento del corazón (el pericardio), y la aorta. Puede ser usado para detectar un ataque del corazón, engrosamiento de las paredes del corazón o una hipertrofia del corazón, la infiltración del corazón con una sustancia anormal. La debilidad del corazón en pacientes sometidos a quimioterapia. Puede detectar tumores o masas intracardiacas...etc.  No sólo permite que los doctores evalúen las válvulas del corazón, sino que también puede detectar anormalidades en el patrón del flujo de la sangre, como el flujo posterior de la sangre a través de válvulas del corazón parcialmente cerradas, conocido como regurgitación o insuficiencia.

Al determinar el movimiento de la pared del corazón, la ecocardiografía puede ayudar a detectar la presencia y evaluar la severidad de la enfermedad de la arteria coronaria, tan bien como ayudar a determinar si algún dolor de pecho está relacionado con la enfermedad cardíaca. La ecocardiografía también puede ayudar a detectar la cardiomiopatía hipertrófica, en la cual las paredes del corazón se engruesan en un intento de compensar por la debilidad del músculo del corazón. La más grande ventaja de la ecocardiografía es que no es invasiva (no implica romper la piel o entrar en las cavidades del cuerpo) y no tiene ningún riesgo o efectos secundarios conocidos.

El ecocardiograma transtorácico es altamente preciso para identificar vegetaciones (masas que consisten en una mezcla de bacterias y de coágulos de sangre), pero la exactitud puede reducirse en hasta un 20% en adultos debido a la obesidad, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, deformidades de la pared del pecho, o pacientes de otra manera técnicamente difíciles. En adultos, el ecocardiograma transtorácico es también de uso limitado para examinar las estructuras de la parte posterior del corazón, como el apéndice auricular izquierdo. La ecocardiografía transesofágica, puede ser más precisa que el ecocardiograma transtorácico porque excluye las variables previamente mencionadas y permite una visualización más cercana de los sitios comunes para las vegetaciones y otras anormalidades. La ecocardiografía transesofágica también produce una mejor visualización de las válvulas prostéticas del corazón y la presencia de trombos dentro de las aurículas de corazón en pacientes a los que se les va a realizar una cardioversión eléctrica.

Cómo se realiza y cómo prepararse

Se aplica una pasta sobre el pecho del paciente (que permanece tumbado) y se coloca sobre ella un pequeño transductor que sirve para transmitir la imagen del corazón a la pantalla. Para que la imagen sea lo más clara posible se desliza sobre el pecho ejerciendo una ligera presión.

El transductor de ecocardiografía (o la sonda) se pone en la pared del pecho (o tórax) del sujeto, y las imágenes son tomadas a través de la pared del pecho. El cardiólogo puede rápidamente evaluar las válvulas y el grado de contracción del músculo del corazón de un paciente (un indicador de la fracción de eyección). Las imágenes son exhibidas en un monitor, y son registradas y almacenadas mediante técnicas digitales. Es una evaluación no invasiva, altamente precisa y rápida, de la salud total del corazón. La prueba suele durar entre 15 y 30 minutos, por lo que es conveniente que trate de permanecer lo más tranquilo posible. El ecocardiograma no es doloroso.