• ¿Qué son los triglicéridos, el LDL y HDL?
Triglicéridos: Fundamentalmente son la grasa aportada en la dieta. También hay una síntesis endógena de triglicéridos fundamentalmente cuándo aumentan los hidratos de carbono en la dieta.
LDL: Partícula muy rica en colesterol, que transporta las tres cuartas partes del colesterol total.
HDL: Lipoproteínas que captan el colesterol libre en el plasma para llevarlo a una lipoproteína (VLDL) para facilitar su eliminación
• Cómo interpretar el análisis de lípidos
1) LDL
El colesterol sérico total elevado, LDL elevado y el colesterol HDL sérico bajo son factores de riesgo mayores independientes de la enfermedad aterosclerótica.
En concreto, los niveles del colesterol sanguíneo mantienen una estrecha relación con el infarto agudo al miocardio. La medición del colesterol sérico total tiene un valor limitado. Sin embargo cuando se mide en conjunto con las diferentes lipoproteínas sobre todo las LDL y las HDL ofrece un panorama más amplio sobre la probabilidad de producción de ateroma y por lo tanto de riesgo de enfermedad de las arterias del corazón.
Los niveles normales séricos de colesterol varían con la población y suelen aumentar con la edad. Dichos niveles a diferencia de los niveles normales de otros metabolitos séricos carecen de relevancia. Esto en el sentido que los valores normales indican los rangos medios en los que se encuentra una población, sin decirnos si esos niveles son de riesgo o no de formación de ateroma. Por eso, aunque en lípidos se puede hablar de niveles normales es mejor utilizar los niveles recomendables ya que estos sí nos indican riesgo de formación de ateroma.

Los niveles óptimos de LDL-Colesterol (mg/dl) varían según el riesgo de enferemedad coronaria. En general lo deseable es menos de 130 pero depende de factores de riesgo. Más adelante se detallan dichos factores de riesgo. Con base en los diferentes factores de riesgo que presente el paciente así como la presencia o ausencia de enfermedad coronaria, los niveles de LDL deseables van a cambiar, pues con un paciente con enfermedad coronaria declarada se va a querer tener el LDL aún más bajo.

Factores de riesgo de enfermedad coronaria:
1. Edad:
2. Fumador
3. Diabetes mellitus
4. Historia familiar de enfermedad coronaria
5. Hipertensión > 140/90 o tratamiento con anti-hipertensivos
6. HDL-colesterol < 35 mg/dl
La diabetes mellitus es un factor tan importante que algunos autores sugieren tomarlo en cuenta como un factor aislado y por lo tanto se recomienda para pacientes diabéticos intentar mantener los valores de LDL en niveles inferiores a 100 mg/dl.
2) HDL
En el caso del HDL colesterol se puede ser más específico con respecto al riesgo coronario asociado a los diferentes niveles como lo muestra la siguiente tabla.

Otro dato muy útil para analizar en conjunto los valores obtenidos es la relación colesterol total/HDL, conocido como índice aterogénico. Está relación nos muestra, por decirlo así, si los niveles de HDL son suficientes para “manejar” la carga total de colesterol y directamente nos señala la concentración de LDL y VLDL. Esto es útil cuando el HDL parece ser el adecuado pero el colesterol total está muy alto. Diferentes estudios han demostrado que las mujeres manejan niveles de HDL mayores que el hombre pero con el mismo riesgo. Por lo tanto, a la hora de valorar a las mujeres sus niveles de HDL deseables deben ser mayores a 35 mg/dl, por eso la relación colesterol total/HDL colesterol deseable para mujeres es menor.

Aunque se han utilizado muchos índices tratando de valorar el riesgo de padecer enferemedad coronaria, no se recomienda su uso como única variable a valorar, ya que cada una de las lipoproteínas es un factor independiente de cardiopatía coronaria.
3) Triglicéridos
En el caso de los triglicéridos no se ha encontrado relación directa como causa de producción de ateroma, pero muchas hipertrigliceridemias están acompañadas de hipercolesterolemias. Valores elevados de triglicéridos (>400) enmascaran en diferentes grados los valores de los demás lípidos dependiendo de la metodología utilizada siendo poco confiables los valores obtenidos de colesterol y sus fracciones. Por lo general se recomienda tratar la hipertrigliceridemia y cuando se baje a niveles normales verificar los valores de colesterol. También se puede recomendar en pacientes de alto riesgo tratar al paciente como hipercolesterolémico, pues la mayoría de dislipidemias manejan tanto valores elevados de triglicéridos y de colesterol. Además valores muy elevados de triglicéridos pueden producir trastornos serios como una pancreatitis aguda.
