El Servicio de Cardiología de Quirón-Madrid y la Cátedra de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina de Badajoz son un referente nacional e internacional en el campo de las arritmias cardiacas. Han presentado en el reciente Congreso Nacional de Cardiología varios trabajos originales de investigación enfocados al estudio de las bases anatómicas de la fibrilación auricular, que es la arritmia sostenida mas frecuente del corazón humano.
La ablación con radiofrecuencia es hoy en día un tratamiento eficaz y de elección para el tratamiento de determinados pacientes con fibrilación auricular. En este sentido los trabajos presentados por el equipo del Dr. Cabrera y el Dr. Sánchez-Quintana, catedrático de Anatomía Humana de la Universidad de Extremadura, aportan información básica para entender “algo mas” los mecanismos de la fibrilación auricular. Además han presentado varios trabajos enfocados a las relaciones anatómicas de las estructuras cardiacas que pueden afectarse como complicación en el procedimiento de ablación de pacientes con fibrilación auricular. Conocer estas relaciones anatómicas ayudará a evitar posibles daños en el corazón durante el tratamiento percutáneo con ablación de esta arritmia cardiaca.

El Dr. Cabrera opina sobre los resultados del estudio y los efectos de la Ivabradina, nuevo fármaco para el tratamiento de pacientes con cardiopatía isquémica crónica estable
Se ha demostrado que la frecuencia cardiaca elevada es un predictor independiente de mortalidad en pacientes con enfermedad arterial coronaria, sin embargo más de la mitad de los pacientes coronarios tienen una frecuencia cardiaca en reposo superior a 70 latidos por minuto. Estudios experimentales sugieren que la elevación sostenida de la frecuencia cardiaca juega un papel determinante en la patogénesis de la arteriosclerosis coronaria.
La Ivabradina es un agente cronotrópico negativo puro que actúa inhibiendo los canales I(f) en el nodo sinusal, reduciendo la frecuencia cardiaca en reposo y durante el ejercicio sin afectar la contractilidad, la presión arterial ni la conducción auriculo- ventricular. Tiene un potente efecto antioxidante, disminuyendo la disfunción endotelial y la progresión de la aterosclerosis. La Ivabradina ha demostrado previamente su eficacia como tratamiento antianginoso-antisquémico y su buena tolerancia en los pacientes coronarios con función ventricular deprimida.
Con los resultados del estudio BEAUTIFUL (morBidity-mortality EvAlUaTion of the IF inhibitor ivabradine in patiens with CAD and left ventricular dysfunction) se ha demostrado, por primera vez, que los pacientes coronarios con disfunción ventricular izquierda y una frecuencia cardiaca basal superior o igual a 70 lpm, tienen un riesgo independiente de mayor mortalidad cardiovascular y otros eventos cardiovasculares con un incremento del 46% de riesgo de infarto de miocardio. Otro resultado importante de este estudio es que en pacientes con una frecuencia cardiaca basal superior o igual a 70 lpm, una “reducción exclusiva de la frecuencia cardiaca con Ivabradina”, disminuye de forma significativa el riesgo de eventos coronarios mayores, como el infarto de miocardio aún en los pacientes que reciben una terapia cardiovascular considerada como óptima según las indicaciones de las guías terapéuticas. Subrayando que el 87% de los pacientes estaban previamente tratados con betabloqueantes.
En la población general del estudio el tratamiento con Ivabradina no consiguió una reducción del objetivo combinado primario (mortalidad cardiovascular, ingreso hospitalario por IAM e insuficiencia cardiaca), pero si redujo de forma significativa la incidencia de eventos isquémicos en un 22% (p=0.023), el riesgo de ingreso hospitalario por infarto de miocardio mortal y no mortal en un 36% (p=0.001). También redujo la terapia de revascularización coronaria en un 30% (p=0.016).
El estudio BEAUTIFUL pone a la frecuencia cardiaca basal en el punto de mira de la terapia cardiovascular óptima de pacientes coronarios estables y refuerza la necesidad de un control adecuado de la misma. Ya conocíamos que la Ivabradina es eficaz para disminuir la isquemia y los síntomas en pacientes con angina crónica estable. Ahora debemos saber que la Ivabradina puede administrarse con seguridad conjuntamente con betabloqueantes en pacientes coronarios y disfunción ventricular izquierda. La combinación de Ivabradina a la terapia cardiovascular óptima no solo es segura sino que en los pacientes con frecuencia cardiaca de 70 lpm o mayor, disminuye la incidencia de problemas isquémicos y reduce en un 30% la necesidad de cirugía en un futuro.
Dr. Cabrera
Jefe de Servicio de Cardiología
Hospital Quirón Madrid
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Fuente: www.secardiologia.es
